Colaboración: Pacto contra el extremismo


Pacto contra el extremismo
por Jaime Aznar* 

Las elecciones del 25 mayo revelan que el populismo y la extrema derecha están enraizando en el electorado europeo. Lo que hace pocos años no pasaba de ser una futurible amenaza, se ha convertido en un hecho que desde luego no se combate con discursos.

Estamos de acuerdo en que la austeridad y los déficits democráticos están influyendo en la re-nacionalización de la política, pero no todo son daños colaterales de la crisis. Determinados partidos políticos con una evidente raigambre europeísta, han proporcionado una falsa legitimidad a la extrema derecha. Es el caso de los liberales-conservadores de Holanda y Noruega, quienes han integrado sin rubor a esta clase de formaciones en sus gobiernos. Mientras tanto, los representantes del Partido Popular Europeo en Hungría o Suiza siguen jugando a este peligroso juego, sin que haya una reacción enérgica al respecto. Tampoco debemos olvidar a personajes como Silvio Berlusconi, quien no dudó en aceptar el apoyo de la Liga Norte o Alianza Nacional para lograr sus fines. El más reciente eslabón de esta cadena lo encontramos en Francia, donde Nicolás Sarkozy pretende ganarse a los votantes del Frente Nacional pidiendo la suspensión del Espacio Schengen.

En virtud de los diversos tratados y declaraciones que establecen los principios de nuestra Unión, se hace necesario que los grupos representados en el Parlamento Europeo tomen la palabra. Debe promoverse una gran iniciativa política que arranque el compromiso de no buscar, negociar o aceptar los votos de formaciones radicales. Para su detección basta comparar los diferentes programas y estatutos con textos como la Carta Europea de Derechos Humanos o los llamados Criterios de Copenhague. Además la vigencia de este pacto no se limitaría a la Eurocámara, sino que sería de obligado cumplimiento en los diversos gobiernos nacionales. El objetivo no es otro que el de presionar a liberales y populares para que corten sus lazos con la extrema derecha, y de necesitarse otros partidos para formar gobierno, éstos deben buscarse dentro de los firmantes del citado acuerdo. Dicho de otra manera, se instará a formar una “grossen cualition” con el exclusivo fin de impedir el acceso al poder de movimientos neofascistas.

La excepcionalidad de los tiempos que vivimos no debe servir como pretexto, y por eso nuestros representantes están obligados a tomar la iniciativa. El descrédito de las instituciones europeas se debe también a la falta de reacción frente a este problema, o en el peor de los casos, a la falta de voluntad. La manida recuperación también se decide aquí, en el terreno de los valores.

*Doctorando en Historia
Share on Google Plus

About Diario La Camara

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :

Publicar un comentario