Crónica del VI Foro de industrias Culturales: Europa, la excepcionalidad de la cultura


El VI Foro de industrias Culturales, celebrado en el Museo Reina Sofía bajo el argumento de la excepcionalidad de la cultura, aportó una visión interesante de lo que muchos ciudadanos están hoy pensando sobre Europa. Organizado en torno a cuatro mesas redondas (Propuestas a Europa de los sectores de la cultura, Mesa de profesionales: redes europeas de las industrias culturales, Mesa de analistas y gestores de las industrias culturales, Mesa de intelectuales y creadores), el Foro volvió a congregar una edición más a una amplísima representación del sector que, a solo dos días de las elecciones al Parlamento europeo, depositó su particular voto a Europa plasmado en una serie de reivindicaciones. 

El documento, titulado Demandas de los sectores culturales a Europa, compendia las peticiones de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión, Asociación de Promotores Musicales, Coalición de Creadores e Industrias de Contenido, Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, Federación de Cines de España, Federación del Gremio de Editores, Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Unión de Asociaciones de Artistas Visuales y la Academia del Cine.

En torno a la excepcionalidad, la protección y la promoción de la cultura europea en el propio continente frente a los voraces planes de expansión de la industria cultural norteamericana, los ponentes pidieron que la legalidad europea les rescate. Aunque reconocieron que se hayan en un callejón sin salida debido a sus interlocutores. “La mayoría de las cuestiones que se legislan en Europa no se cumplen en España, como por ejemplo la copia privada. El Gobierno actual decidió cambiar la ley y los autores pasaron de recaudar 120 a tres millones de euros. Tenemos el mismo derecho que los creadores europeos a la recuperación por copia privada”, explicó el responsable de los productores audiovisuales españoles.

Como matiz, el filósofo Juan Arnau recordó que lo que pensamos sobre lo que somos no siempre se corresponde con la imagen que proyectamos y que los demás tienen. La imagen que proyecta Europa en el mundo está distorsionada:“Europa es una vieja dama narcisista y decadente”, palabras con las que Fernando Ruedatituló su crónica del acto, en la que defendió este foro profesional como “revulsivo y espacio de debate y propuestas del sector cultural para afrontar la triple crisisque padece la cultura: la crisis económica, la crisis provocada por la revolución digital y la motivada por el abandono y el fracaso de las políticas públicas culturales”. “La pretensión  a lo largo de estos años de crisis”, escribió, “no ha sido otra que la de articular a las industrias culturales”.

EL SECTOR. Este año en el Foro ha coincidido en un solo lugar y en un  solo momento el conjunto de un sector profesional muy heterogéneo y poco articulado, a veces con intereses contrapuestos: los productores cinematográficos y las cadenas de televisión, los autores y los editores o distribuidores, los artistas y los promotores musicales. A pesar de esta heterogeneidad, lasdemandasa las instituciones europeas y españolas de los sectores profesionales, han sido en gran medida coincidentes:mejorar la fiscalidad de la cultura, avanzar hacia un espacio europeo más homogéneo en el ámbito normativo, defender la excepción cultural en el mercado y el comercio global: proteger nuestra cultura. “Pero, sobre todo, concluimos que los profesionales comparten una idea recogida de la ciudadanía: la cultura debe ser prioritaria para la política”, apuntó Fernando Rueda.

Así, al margen de las reivindicaciones y demandas al uso nos hemos encontrado con un nuevo espacio de debate que deberá ser explorado con mayor interés. En las conclusiones Pere Portabella resaltó nuevas formas de hacer política desde los movimientos sociales basada en principios de igualdad,  de bien común, de ética y de espacio público, en el que se puede “culturizar” la construcción europea para que la democracia mande sobre la economía y no a la inversa, “dada la falta de empatía de las instituciones”, criticó. Nicolás Sartorius, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas, subrayó el carácter del Foro como un “acto de manifestación de los que crean, administran, producen y venden la cultura”. 

“Debemos llevar nuestra voz al futuro del Parlamento que se constituya el próximo domingo”, alentó para acato seguido lamentar que alrededor del 5% del PIB europeo lo generan las industrias de las que forma parte, razón por la que confesó haberle resultado extraño “tan poco debate sobre la cultura entre los candidatos estos días”. “La cultura”, afirmó en la clausura Ignacio Polanco, presidente de laFundación Santillana , “no es el ornamento de ociosos” ni “un desagüe de subvenciones”. Una afirmación tónica con el resto de intervenciones y, especialmente, con la de Basilio Baltasar, director de la Fundación Santillana, quien en el meridiano del foro aseguró: “Sin fuerza, no habrá más que miseria y defunción”.
Share on Google Plus

About Diario La Camara

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :

Publicar un comentario