'Anarchy: La noche de las bestias': La violenta obsesión de un país



Bajo la apariencia de una sociedad modélica de derechos y libertades, desde hace años sabemos que en Estados Unidos existe un grave problema con la violencia. Muchos de los contenidos que produce la industria estadounidense no busca otra cosa que compartir esta obsesión con el resto del mundo, con el objetivo de justificar sus operaciones bélicas sobre distintos territorios. Aún y todo, como sucede habitualmente, dicha perversión no es otra cosa que un triunfo por parte del instinto animal en su lucha continua contra el pensamiento humano. 

La competitividad, el odio o las desigualdades han generado un problemático clima de crispación en la gran potencia americana. Todo ello hace que la premisa que nos propuso James DeMonaco en 2013 y que repite este año con excelentes resultados en Anarchy: La noche de las bestias sea una necesaria alerta acerca del papel que juega la política en las relaciones humanas. En la secuela de The Purgue, DeMonaco profundiza en las diferencias entre clases sociales y las consecuencias que tienen durante la noche en la que se permite el asesinato, el robo y otros delitos en las calles de EEUU. Al igual que planteó Eli Roth en Hostel, Joel Schumacher en Asesinato en 8mm. o Pier Paolo Pasolini en Saló o los 120 días de Sodoma, el mal uso del poder o el poder en manos equivocadas provoca que enferme el deseo, y en el momento en el que ya se han probado todos los placeres ocultos, se quiera también decidir acerca de la vida de otros, jugando a determinar cómo y cuándo van a morir. Lo que parece un cuento macabro es un análisis mucho más real de lo que pensamos, sobre todo si recordamos las imágenes de torturas y abusos que han provocado durante las guerras individuos con cierto mando.

En el filme existe otro punto interesante, que se refiere a lo peligroso que se vuelve un ser humano que continuamente ha sido educado por un país en el que se justifica la violencia. Una de las escenas claves de Anarchy muestra que una simple riña familiar puede desembocar en tragedia en una atmósfera violenta. La crispación de la que hablaba al principio, genera actitudes como las del taxista Travis Bickle, el astrofísico David Sumner, el vendedor Sam Bicke, el oficinista Bob Maconel o las de algunos de los personajes creados por DeMonaco. Cada uno en un ámbito muy diferente se ven abocados al uso de las armas debido a que sobreviven cada día en un ambiente que las respalda frente al diálogo o la convivencia.
Miguel Suárez
Share on Google Plus

About Diario La Camara

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :

Publicar un comentario